ARCÁNGEL BAJA A LA TIERRA

El artista se ganó al público de La Unión con un
paseo flamenco por el Mercado Público entre cantes y palmas
La Unión, 11
agosto
.-Francisco José Arcángel Ramos, Arcángel, bajó anoche a
la tierra. Del escenario del Cante de las Minas al suelo de la Catedral del
Cante, para mezclarse con la gente, con los aficionados al flamenco a los que
se ganó con su arte, su elegancia y humildad. Volvía anoche a La Unión con su
espectáculo Olor a tierra, una evocación de su infancia en
su Huelva natal. Un recorrido por bulerías, seguiriyas, soleares, alegrías,
malagueñas, fandangos y tangos. Arcángel se inspiró en este proyecto en la
época más clara de su vida.
Empezó la noche con una toná y
siguió con soleá y un fandango: “se peleaban en mi mente y el orgullo y el
querer, una guerra sin cuartel donde no existía la muerte, sólo existe una
mujer”.  Salió Patricia Guerrero al
escenario (Premio Desplante 2007) y el sobrio espectáculo de Arcángel fue
creciendo en belleza e intensidad, hasta llegar casi al delirio cuando
desapareció de las tablas, rodeó el exterior del Mercado Público y volvió a
entrar por la puerta principal. Se paseó entonces entre el público cantando a
capela, acompañado de palmas y del baile de Patricia para terminar su viaje con
“la bien pagá”. La función acabó con cantiñas, bulerías y un último fandango
que regaló al público obligado por los aplausos cuando ya había abandonado el
escenario.
No se quedó sólo en el cante,
Arcángel dio las gracias a La Unión, a los aficionados, al Festival del Cante
de las Minas: “sabemos lo que significa La Unión”. Anoche era la primera vez
que actuaba con un espectáculo propio: “yo quería venir sólo, no porque me
moleste nadie, sino porque me da la sensación de que uno no se ha entregado del
todo”.



El músico hizo todo un alegato
en favor del flamenco como parte de nuestra cultura: “a veces parece que no lo
reconocemos. Lo importante es llevar la afición al flamenco con dignidad, que
nos creamos de una vez por todas que tenemos una gran música. Que nuestros
hijos sepan lo que significa. Me duele que un niño conozca a Mikel Jackson y no
sepa quien es La Niña de los Peines. Es una labor que debemos hacer
todos. Tenemos la esperanza de que el flamenco siga conquistando fronteras y
siga conquistando corazones”.
El cantaor estuvo acompañado de
Dani de Morón y Miguel Ángel Cortés a la guitarra, Antonio y Manuel Saavedra, Los
Mellis,
se hicieron cargo de los coros y palmas y    Agustín Diassera se ocupó de la percusión.


Arcángel ultima estos meses los
detalles de su último trabajo que estará listo este otoño. Grabado en directo
en tres tablaos emblemáticos, el cantaor ha querido dar un paso atrás en el
tiempo para intentar rescatar esa época de los tablaos, “donde tantas figuras del
flamenco han nacido y bebido”.

Fotografías: Francisco Silvente. 
Redacción Gabinete de Prensa FICM.

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